WiFi para toda la vida
Querido lector, querida lectora:
El lunes pasado os dije que me cagaba en la IA, y vuestra respuesta fue abrumadora. Me alegra saber que no estoy solo en esta trinchera. Pero hoy quiero ir un paso más allá.
Nos han vendido que la censura es cosa del siglo XVII. Nos imaginamos a los dominicos y al Santo Oficio persiguiendo textos heréticos en la Sevilla barroca, quemando libros que se salían de la norma. Pensamos que hoy somos libres.
Qué soberbio es el ser humano moderno.
Hoy la censura no viste con hábito de dominico; viste de algoritmo. Si no escribes lo que el sistema quiere leer, si no usas las palabras clave que el robot premia, simplemente dejas de existir. Te vuelves invisible. El algoritmo es la nueva Santa Inquisición: no te quema en la hoguera, pero te condena al ostracismo digital.
Por eso, hoy me rebelo escribiendo a mano alzada. Te traigo un pequeño fragmento, un trozo de misterio prohibido que el algoritmo odiaría que leyeses, porque está escrito con sangre, sudor y pura imperfección humana.
El relato:
WIFI PARA TODA LA VIDA
«Te puedes hacer de oro» si lo haces paso a paso. Primero los convences de que es el siguiente paso en la evolución. Es normal que lo crean, han oído hablar tanto de chips insertados, del 5G y de las antenas que ese paso es fácil. Después hacemos una promoción con inteligencia artificial para crear comentarios y personas virtuales que hayan probado nuestro producto. Si eres convincente con el contenido tienes avanzado el camino. Por último, en la clínica, insertamos el chip prometido con WiFi infinita en la cabeza del cliente. Cuando vienen a darse cuenta del engaño ya están fuera de cobertura.
El consejo:
Cuando pienso en un relato, microrrelato en este caso, siempre busco que sea el lector el que vea algo más. en este caso, tenía una primera frase que tenía que usar sí o sí (es lo que tiene presentarse de vez en cuando al concurso «Relatos en cadena», de la Cadena Ser), así que había que pensar en el contenido del mismo. en la época en que escribí el texto se hablaba mucho de vacunas y de los chips que te metían con ella, así que decidí explorar ese campo. Un campo de minas, porque hay gente que cree a pies juntillas en ello, y en cosas más extrañas aún, pero no voy a entrar en ello. Por lo que decidí que iba a enseñarle al lector una mano vacía, una empresa que promete darnos WiFi gratis toda la vida (¿quién no quiere esto en los tiempos que estamos?) para, al final, dejar en el aire lo que ocurre y que sea el lector con su imaginación el que determine realmente el final.
¿Por qué funciona?
El lector es protagonista de esta historia, le podría estar pasando a él, a tí, a mí, a cualquiera de nosotros. Una promesa que podríamos anhelar en estos tiempos que corren y que nos haría triunfar en la vida. ¿Queremos eso realmente?¿triunfar a toda costa?¿Queremos depender de un algoritmo que decida por mí qué música escuchar?¿Qué libros leer?¿Qué series o películas ver?¿O queremos ser humanos y acertar o equivocarnos al elegir?
Yo lo tengo claro, ¿Y tú?
El anillo de Boabdil
Esta semana estamos de enhorabuena, pues el próximo sábado, 30 de mayo de 11 a 13 horas estaré firmando mis novelas en la Feria del Libro de Madrid, para mí un regalo, venda o no venda libros, porque es el sueño de todo escritor, firmar junto a los mejores escritores españoles.
¿Dónde estaré? En la caseta 370 del bloque 21C, del Gremio de Editores de Cantabria, a los que estoy treméndamente agradecido.
Y nada más. Muchas gracias por estar ahí, por leerme cada día.
Y ya sabes, si quieres alguna de mis novelas están en mi web: https://www.antonioderosa.es/mis-libros/
Nos leemos el próximo lunes.
Antonio de Rosa
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!