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Photo by Edrece Stansberry on Unsplash
En estos días de reencuentros familiares, recogimiento, regalos y fiesta, creo que es adecuado este relato en el que expongo la vida de uno de tantos refugiados como hay por el mundo. Es simplemente una historia más pero creo que refleja, a través del simbolismo, cómo se sienten esas personas que acaban lejos de su tierra.
📖 Relato
TRES SEMILLAS
La bolsita de tela parecía guardar diamantes o rubíes, pero dentro solo reposaban tres semillas de limón. Las había salvado antes de comenzar el viaje. Hacía ya demasiado tiempo.
Dos años atrás las plantó, y el tallo empezaba a endurecerse. A ella le había ocurrido lo mismo: el rostro firme, la piel agrietada por los golpes, sintiéndose como una pieza de puzle que nunca termina de encajar. La dificultad de echar raíces en una tierra que para ella era yerma, sin nada en el entorno que facilitara el proceso.
Y luego estaba aquel clima que le helaba el alma, y las prisas de todos, que era lo que peor llevaba.
Recordaba su pueblo, las sillas en la calle, las tardes hablando sin reloj, y cómo el sol se despedía cada día con descaro, con la lentitud arrebolada de quien sabe que volverá en unas horas.
Echaba de menos el olor a tierra húmeda, a hierba, a fruta madura. Las risas y los gritos de los niños jugando en las calles.
Malditas las guerras y malditos quienes las provocan, pensó con amargura.
El humo de esa ciudad había ennegrecido sus pulmones, negándole los aromas de su juventud.
Miró el tallo que había plantado en aquella tierra ajena; y, aun así, crecía.
¿Por qué no?, pensó.
Solo había cambiado de lugar. Su gente estaba con ella; como aquel limonero, que seguía siendo el mismo, aunque creciera lejos de casa.
🖋 Consejo de escritura
Este relato funciona porque no explica lo que ya está contenido en el símbolo. Las semillas hablan por sí solas: arraigo, memoria, identidad, resistencia. No hace falta decirlo en voz alta.
Un principio clásico —y cada vez más olvidado—:
confía en el lector y en los objetos que eliges.
Cuando un símbolo es sencillo y honesto, no necesita adornos ni subrayados. La buena escritura no insiste, permanece.
📆 Por qué este relato ahora
Hay épocas del año que invitan a la celebración y otras al recuerdo. Estas fechas piden pausa, balance y cierta mirada hacia atrás, sin sentimentalismo barato.
Tres semillas habla de desarraigo y de pérdida, pero también de algo esencial: uno no deja de ser quien es por cambiar de lugar. Se puede crecer lejos, en tierra extraña, sin traicionarse.
Es un relato para quienes saben que lo importante no siempre es inmediato, ni cómodo, ni visible.
📙 Novedades editoriales
Seguimos avanzando en El predicador, una novela que no busca complacencia, sino verdad narrativa. En este próximo mes de enero lanzaremos la verisón digital de la novela, que creo que abrirá un poco más el abanico de posibilidades de la novela. La distribución en librerías se hace complicada porque en estas fechas es difícil competir con grandes editoriales.
En próximas entregas compartiré fragmentos, avances y reflexiones sobre su escritura.
Nos leemos la próxima semana
Algunas semillas tardan en brotar, pero cuando lo hacen, ya nadie las mueve.
Antonio de Rosa
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