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Una historia sin personajes es solo la explicación del paisaje.
Hola, soy Antonio de Rosa, y hoy te traigo varios puntos interesantes sobre mi escritura: la importancia de los personajes, algunos consejos de escritura, un microrrelato y, por último, te voy a recomendar un par de libros que creo que son interesantes. ¡Comenzamos!
Importancia de los personajes
Lo que escribía al principio: una historia sin personajes no se sustenta porque es solo la explicación del paisaje. ¿Quiere decir esto que el paisaje no es importante? Nada más lejos de la realidad. Lo que pretendo decir es que los personajes son los que cuentan la historia y, aunque sea una novela con contenido histórico, es necesario tener personajes que lleven el hilo, con unos protagonistas potentes, unos secundarios que apoyen bien el argumento de la novela y unos villanos que sea de esos típicos que no te gustaría encontrarte en ningún sitio.
Consejo de escritura
Para crear los personajes me baso en personas que conozco, no solo en su físico, sino también en su personalidad, eso me ayuda a hacerlos más creíbles.
¿Y cómo lo hago? Pues sí, yo también hago fichas de personajes. Lo que pasa es que en lugar de hacerlas físicas las creo en el programa que utilizo para escribir: Bibisco. Es un programa gratuito (con una opción de pago por 23€ para siempre) con un editor de texto sencillo y con muchas utilidades como crear capítulos, escenas, hacer un análisis de los capítulos, crear personajes principales y secundarios, hacer mapas con las relaciones entre personajes, etc. Un programa potente y que a mí me es de mucha ayuda al escribir, sobre todo, novelas.
Microrrelato
FORJADOR
Le esperaba, como cada noche, asomada a su balcón. Los suspiros aparecían a la vez que él asomaba con su caballo por la esquina que daba a la Plaza de la iglesia. En la pared de enfrente podía ver un azulejo con el busto de un Cristo. La pintura llevaba allí toda la vida, al menos, que ella pudiera recordar.
Los cascos resonaban en el empedrado de la calle. El bandolero aprovechaba la noche para verla, haciendo más difícil un posible cruce con los migueletes.
Ataviado con un sombrero, pantalón ajustado negro, blanqueado por el polvo de los caminos; unas botas de montar de buena piel de vaca, hechas en Valverde del camino; y una camisa blanca sobre el torso, para aprovechar la temperatura de la recién llegada primavera. Una faja de múltiples colores adornaba la cintura del bandolero y bajo ésta, una faca brillante y de gran hoja. Un cuchillo que habría firmado el mejor de los forjadores, si no fuera porque la había heredado de su padre, que fue el encargado de su hechura.
Al llegar bajo el balcón, situado en mitad de la calle, resonaron pies a los dos lados de la misma.
Vio a los migueletes y miró hacia su niña. Ésta desvió su mirada sin poder siquiera mirarle a los ojos.
Resignado a su suerte, no hizo sino pelear y vender cara su piel, bajo ese balcón de amor y traición.
Recomendaciones de libros
Esta semana son, por un lado, un clásico y, por otro, una trilogía:
El clásico es el libro que estoy leyendo ahora mismo: El camino, de Miguel Delibes, una delicia corta, de unas 200 páginas, narrando una época oscura como fue la posguerra española visto por alguien que la estaba viviendo. Aún me queda, pero su prosa es una maravilla.
La trilogía es una de Santiago Posteguillo, la que cuenta la historia de Escipión, el Africano, con sus tres partes: La traición de Roma, Las legiones malditas y Africanus (El hijo del Cónsul). Descubrí a Posteguillo con la trilogía de Trajano (esa os la dejaré por aquí otro día), y a partir de ahí me enganché a sus novelas. No me gustan todas con la misma intensidad, pero ninguna desmerece en calidad. Me apasiona, sobre todo, la ingente cantidad de documentación que hace este escritor y que da una veracidad absoluta a su ficción. En esta trilogía nos habla de la evolución de un personaje muy interesante, Publio Cornelio Escipión, y de su lucha encarnizada con el líder de Cartago, Aníbal Barca.
Conclusión
Quiero concluir haciéndoos ver que nuestra historia personal y la de los que nos rodean pueden influir (de hecho lo hace) en nuestra forma de escribir y afrontar la novela histórica (ficción histórica en mi caso), de forma que podemos revivir el pasado y proyectarlo con diferentes visiones en función de nuestra experiencia personal.
Pues nada más. Una entrega un poco más extensa y con más contenido del habitual, pero que quería mostraros también.
Cuéntame qué te parece o lo que quieras. Estaré encantado de contestarte.
Nos leemos en una semana.
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