Entre luz y tinta

137212613.ano-nuevo-chino.html

137212613.ano-nuevo-chino.html Antonio de Rosa

¡Gracias por leer Los relatos de Antonio de Rosa! Suscríbete gratis para recibir nuevas publicaciones y apoyar mi trabajo.

No sabía muy bien por qué huía, pero estaba aterrado con aquella situación. Toda aquella gente disfrazada; aquel dragón que me provocaba pesadillas desde hacía veinte años. Misma celebración. Año nuevo chino. Día de la muerte de Athenea.

Marcos y yo estuvimos con ella, pero no pudimos hacer nada. Ahora estábamos de nuevo allí. Yo quería dar un rodeo, sabiendo que se lo que se celebraba, pero Marcos dijo que por allí acortaríamos camino y el taxi nos costaría menos dinero.

El taxista nos dijo que si íbamos rápido pasaríamos antes que el cortejo. Al llegar nos dijo que la carrera terminaba allí, ante el desfile. Le dije de dar un rodeo, pero Marcos dijo que cruzaríamos por donde hubiera menos gente.

El pánico me abrazó con los recuerdos. Me mareé, pero Marcos me animaba. Me giré, pero no pude verlo. En algún momento que no puedo recordar dejé de sentirlo a mi lado. Alguien nos perseguía y el miedo hacía el resto. Pero, ¿quién?

Al querer cruzar choqué con alguien. Me disculpé sin mirar. En ese instante oí «Es él». Varias personas vestidas de samuráis comenzaron a acercarse a nuestra posición. Marcos dijo «¿Qué cojones es esto?». Solo dije «Corre».

Salí disparado en dirección a nuestra calle. Marcos vivía a dos edificios del mío, pero su forma física no es como la mía y ahí fue cuando le perdí. Al poco me vi solo y me apoyé en una pared para recuperar el resuello.

Levanté la vista nublada por el esfuerzo. Vi a varios individuos acercándose. Vestían con ropas negras y cinturón blanco. ¡Los samuráis! Me habían encontrado. No podía correr, estaba rodeado. Me incorporé con la espalda pegada a la pared.

El semicírculo se abrió y apareció Marcos frente a mí, con algo en la mano derecha. Una foto. Me la mostró. En ella veía a Athenea con él en actitud muy cariñosa. No podía creer lo que estaba viendo. Veinte años y no me había dicho nada.

«Fue culpa tuya» me dijo. «¿Cómo?», pregunté. «Tú quisiste venir al Año Nuevo Chino y los dos te seguimos. Nosotros queríamos ir a otro sitio ». «Pero yo…» comencé a decir, pero no me dejó continuar. «¡Calla!» me espetó.

«He esperado veinte años para que pagues por aquello». «Marcos», dije, pero él se giró y se fue. Los samuráis comenzaron a acercarse poco a poco a mí.

Y aquí os dejo una explicación de por qué se celebra en fechas tan extrañas el año nuevo chino. Migración masiva de especies. Pincha en el enlace o en la imagen para saber más.

AÑO NUEVO CHINO

¡Gracias por leer Los relatos de Antonio de Rosa! Suscríbete gratis para recibir nuevas publicaciones y apoyar mi trabajo.

Suscríbete a "Entre luz y tinta" para recibir actualizaciones directamente en tu correo
Antonio de Rosa

Suscríbete a Antonio de Rosa para reaccionar

Suscribirse

Comentarios

Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!

Suscríbete a Entre luz y tinta para recibir actualizaciones directamente en tu correo