151752187.a-vueltas-con-la-historia.html
Como sabéis, mi primera novela: El secreto del Nazareno, podríamos englobarlo en la ficción histórica. La novela lleva ya un recorrido de ocho meses y está teniendo muy buena acogida, no me puedo quejar.
Pero, ¿qué te hace elegir un momento histórico para que sea el vehículo de tu novela?
Quédate y te cuento cómo lo elegí para esta primera novela y cómo lo he hecho para la siguiente y algún relato más corto. Soy Antonio de Rosa y hoy te hablo de:
La elección del momento histórico de un relato.
Voy a empezar por cómo elegí la época para «El secreto del Nazareno», que si aún no lo tienes puedes comprarlo aquí:
La elección en este caso fue fácil: conociendo el misterio y en la imagen en la que estaba, debía irme, sin ninguna duda, hasta el siglo de Oro español, en la ciudad de Sevilla y en una época en la que los grandes escultores y artistas del barroco estaban en pleno apogeo. Y no era porque el Jesús Nazareno de Gilena, donde comienza la historia, viniera de esa ciudad o perteneciera a esa escuela, sino por la relación que yo quería que tuviera con esos grandes artistas.
Después, la escritura y la investigación, me fue llevando por otros caminos y situaciones, teniendo que incluir un pasaje de nuestra Guerra Civil para dar coherencia al relato.
También puedes adquirir la novela aquí:
Y ahora vamos a la nueva novela.
Los lectores me pedían una continuación, aunque había quien decía que la historia estaba cerrada, aunque una historia casi nunca está cerrada del todo.
Con el entusiasmo de esos lectores me embarqué en un primer capítulo que di para leer a varios de los más cercanos. Cuando obtuve sus primeras impresiones (muy positivas) tuve claro que la línea temporal del siglo XXI debía ser continuista en el tiempo. Pero había que buscar una época histórica que tuviera interés suficiente.
Buscando en conexiones entre mi pueblo, Gilena. Lorca, donde resido, y la ciudad de Granada, donde quería ambientar el relato histórico, me fui cien años adelante en el tiempo, hasta el 1712 aproximadamente.
Encontré un artistas olvidado, casi un fantasma, interesante por lo poco que se sabe de él y, sobre todo, tenía obras en mi pueblo y alrededores. Y lo más interesante, había vivido en Granada como aprendiz de escultura, hasta acabar en la localidad de Antequera (Málaga). Con todos estos ingredientes tenía la época temporal completa. Ahora solo quedaba encontrar un misterio, que encontré en la mágica ciudad de Granada. Pero eso os lo contaré otro día.
Espero que os haya gustado y os dejo varias fotos de esos inicios de novela.
Nos leemos la próxima semana.
¡Gracias por leer Los relatos de Antonio de Rosa! Suscríbete gratis para recibir nuevos posts y apoyar mi trabajo.
Comentarios
Aún no hay comentarios. ¡Sé el primero en comentar!