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LA LUZ
Aunque estaba en la mitad más o menos, no podía ver el inicio ni el final de la fila. No me sonaban ninguna de las caras y tampoco sabía muy bien qué hacía allí. Quizás fue la curiosidad la que me llevó a colocarme en aquella cola. En los últimos tiempos había que hacer cola para todo y la población se había acostumbrado a ponerse en ellas para obtener algo. A veces, solo publicidad. Otras, algún obsequio. En la mayoría de ellas alimentos y medicamentos. Yo no necesitaba ningún tipo de ayuda y, por las caras que veía, allí debían de dar algún obsequio de alguna tecnológica. Pasados unos minutos la cola se encajonaba entre unas vallas metálicas. Me asomé por uno de los lados y vi cómo la gente ascendía por un haz de luz. Un hombre preguntaba por su comportamiento en la vida. Yo no estaba allí para aquello, intenté salir de allí, pero me lo impedían las vallas. Intenté saltarlas, pero unas manos me atraparon para llevarme en volandas hacia la luz. Era tarde para mí.
LA NUEVA URBANIZACIÓN
El sol de julio caía a plomo sobre el terreno árido y áspero, con el color del metal bruñido. Me limpié el sudor con la manga de la camisa y volví a ponerme el sombrero. Fui hasta el olivo. El agua aún se mantenía fresca por efecto del barro. Había acertado poniendo el porrón en aquella sombra. Puse mis manos en jarras y observé la finca. Había pasado de generación en generación hasta llegar a mí. Era el legado de mi familia y ahora aquel banco quería comprarla por una miseria. Todos los vecinos habían claudicado, excepto yo. Si aceptaba vender recalificarían el terreno para una nueva urbanización. Incluso tenían el proyecto, me había dicho el enviado del banco. Se había atrevido a amenazarme, presionándome a través de mis vecinos.
A mis setenta y cinco años nada me asusta. Miré el cuerpo y me pregunté si lo mejor no era enterrarlo en la parcela del vecino.
Y para terminar, un artículo sobre una mujer que cambió la historia, quizás no demasiado conocida para el gran público, pero a esta mujer le debemos mucho de los que hacemos en nuestro día a día con estas maquinitas. Clica en el enlace para ver la noticia.
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