No sabía dónde me habían metido
🖋️ Relato de la semana
LA HABITACIÓN
Hay sitios en los que sabes que no deberías estar.
Y otros… en los que ya es tarde.
El eco del portazo resonó en el habitáculo con contundencia. Parecía una puerta metálica que pesara cientos de kilos. Me habían tirado rodando al interior antes de cerrar.
Olía como si cientos de animales se estuvieran pudriendo en la habitación.
La oscuridad lo inundaba todo.
No sabía las dimensiones ni si estaba solo.
Noté algo arrastrándose por el suelo resbaladizo.
—¿Quién eres? —dije.
Solo se oyó un ruido similar a un gruñido.
Cada vez lo sentía más cerca. Era como si notara que el aire entre nosotros se modificara a cada paso que daba hacia mí.
Grité.
Fuera se oyeron risas.
Mi acompañante se acercaba poco a poco.
Adelanté las manos para intentar calcular la distancia.
Tropecé con algo viscoso.
Mis ojos empezaban a acostumbrarse a la oscuridad y pude percibir una sombra a pocos centímetros.
Vi unos ojos rojos frente a los míos.
Comencé a marearme. La respiración se me había agitado.
Entré en crisis.
No pude gritar.
No recuerdo nada más.
Solo que aparecí tendido en el suelo entre mis amigos.
Giré el cuello y vi la atracción.
«La casa del terror».
✒️ Consejo de escritura
El lector siempre tiene más miedo que tú. Déjale trabajar.
No necesitas describir al monstruo.
No necesitas explicar qué es.
Basta con:
un sonido
una sombra
una sensación
El lector hará el resto.
Y lo hará peor.
📚 Sobre el miedo
El miedo no está en lo que ves.
Está en lo que crees que hay.
Por eso las mejores historias de terror no muestran demasiado. Insinúan. Dejan espacio.
Porque cuando el lector rellena ese espacio…
la historia deja de ser tuya.
Y pasa a ser suya.
📙 Novedades editoriales
Seguimos con la promoción de mis novelas «El predicador», al que le he dado una nueva imagen en su versión digital y que puedes conseguir aquí. Y «El anillo de Boabdil», que poco a poco va creciendo y del que daremos pronto noticias de nuevas presentación, y que si quieres tenerlo puedes clicar aquí.
🎯 CIERRE
Gracias por seguir ahí.
Hay puertas que no deberías abrir.
Y otras... que ya se han cerrado.
Nos leemos la próxima semana
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