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✒️ Entre luz y tinta
Historias que se encienden en la penumbra… o en la explanada del Alcampo
Por Antonio de Rosa
🕯 Relato breve: El atraco de un tieso
Año 2000. Segundo de carrera. Me mudo a La Juncal, zona de estudiantes en Sevilla. No es mala, pero queda cerca del Polígono Sur.
Miércoles. Poca pasta y solo dos días por delante. Llevo mi mochila con tres tomos para devolver a la biblioteca y 5.000 pesetas que debo devolver a mi madre el viernes. Dentro: mi primer móvil (un Philips con la tapa encajada con un papelito), un reloj regalo de mi novia, y una cadena de mi abuela. Soy, oficialmente, un tieso.
Voy andando a casa de mi novia para no gastar un viaje del bonobús. Al llegar a la explanada del Alcampo, comienza la aventura.
—Killo, ¿tienes hora?
—¿Tienes un cigarro?
Ignoro las voces. Me rodean. Son chavales de entre 10 y 15 años. El mayor me mira:
—Danos algo, ¿no?
Intento tirar de lástima:
—Soy estudiante, no tengo na.
Se fijan en el reloj.
—Killo, el reloj.
—Me lo ha regalado mi novia —respondo con los nervios cruzados—. Voy a verla ahora y como no lo vea…
El líder lo deja pasar. Pero entonces mira la mochila.
—¿Y ahí qué llevas?
¿Qué voy a llevar criatura? pienso, pero digo:
—Libros.
Me pide que la abra. Dentro: tres tomos gruesos. El chaval hace una mueca:
—¡Cierra, cierra!—A este no le gusta mucho leer, me digo.
En ese momento, suena el móvil. Se encienden todas las alarmas.
—¡Un móvil!
Lo saco con tanta prisa que el teléfono sale volando, se desmonta en el aire, la batería salta, el papelito vuela. Parecía un Lego en un terremoto. Me agacho a recogerlo entre las risas del grupo.
Uno de los pequeños dice:
—Déjalo, killo, es un tieso. Este no tiene ni un duro.
Palmaditas en la espalda y se van, como si nada.
Mónto el móvil. Llamo. Era mi novia.
—¿Estás bien?
—Sí… y lo llevo todo encima.
A veces, ser tieso tiene sus ventajas. Y aparentarlo, aún más.
✍️ El rincón del escritor
El poder de contar sin florituras
Cuando una historia es buena, solo necesita ritmo, voz y verdad.
Este relato tiene fuerza porque…
Suena auténtico, como si lo contaras en un bar.
Tiene un crescendo de tensión y un final liberador.
Está narrado con ironía, humildad y ternura.
📚 Consejo: si tu historia ya es potente, no le pongas adorno. Solo siéntate y cuéntala.
📚 Noticias desde la sombra
Esta semana estoy disfrutando de escribir. Me está costando poco meterme en la vida de los personajes, en su forma de ser y, sobre todo, en la época histórica en la que estoy recreando la trama. Época muy dura para muchos, como mis abuelos, pero que tiene un aura de supervivencia, de honestidad, de valentía y de humanidad.
Y a veces, los recuerdos que más brillan… están hechos de miedo, vergüenza y una pizca de suerte.
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