Entre luz y tinta

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148048342.la-derrota-no-es-una-opcion.html Antonio de Rosa

Hay días en los que se hace cuesta arriba escribir, parece que no tienes ideas o, por donde va la idea, no fluye. Os cuento cómo lo soluciono.

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Hola, soy Antonio de Rosa, y hoy quiero contaros qué hacer para no rendirse y cómo obtengo la mal conocida inspiración en solo cinco minutos de lectura.


Dice Arturo Pérez-Reverte que él no es un artista, que es un escritor profesional. Dentro de esta frase hay mucha enseñanza recogida. Hay muchos escritores que se creen artistas. Y como todo artista tienen sus manías, sus filias y sus fobias. Pero lo peor es que el ego les hace ser peores escritores.

Me explico. Hay escritores muy buenos que, por lo que sea, no llegan al gran público. Algunos se niegan a hacer ellos la promoción y dejan que toda esta recaiga en la editorial, a veces con pocos recursos. Otros que le dan tantas vueltas al lenguaje y lo hacen tan enrevesado que se hace difícil y tedioso leerlos. Y después están los que no trabajan suficiente sus textos, que se niegan a que alguien les corrija y pulan sus novelas y relatos.

Un escritor profesional, yo no lo soy, debe dedicarse en cuerpo y alma a escribir. Esto significa tener un horario, cumplirlo y, aunque no escribas todas las palabras que tengas previstas, sí debe cumplirse el objetivo de estar esas horas haciendo algo productivo, ya sea corregir, reescribir o programar nuevos textos.

Si no lo haces estás perdido, nunca cumplirás con los objetivos.

Cuando no eres profesional porque tienes otro trabajo, como es mi caso, dedico parte de mi tiempo libre a escribir. Esto hace que sea más lento escribiendo y tenga que programar la escritura y después las diferentes reescrituras y correcciones para cumplir con los plazos que yo mismo me pongo. Es difícil, sobre todo cuando tienes días en los que te pones delante del teclado y no se te ocurre nada.

¿Sabéis lo que hago? Comienzo a escribir, o bien esta newsletter, o el principio de un capítulo. Os aseguro que aunque uno no esté inspirado, si tienes claro lo que quieres decir, va fluyendo cada vez más. Si el texto no es maravilloso, al menos lo tienes escrito, ya lo pulirás otro día.

Para esta novela, que está fluyendo mejor de lo que esperaba, me inspiro en libros sobre el siglo XVIII en Gilena y la comarca, en un librito maravilloso que nos ha regalado Antonio M. Rodríguez Rodríguez, sobre la fiesta del Rosario en mi pueblo. Y lo más curioso, lo que más me está inspirando estos días es una serie de televisión: Lupin. Toda la serie es un continuo engaño y eso me hace pensar en cómo ir llevando al lector al lugar que quiero, para que la novela sea atractiva. Unas veces lo conseguiré y otras no, pero es necesario trabajarlo tengas ganas o no, tengas inspiración o estés atascado mentalmente.

Y nada más. Si quieres ser escritor mira, lee y, sobre todo, escribe.

Nos leemos la semana que viene.

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